lunes, febrero 23, 2015

Adictos A La Escritura | Proyecto de Febrero



Acorde a las festividades del mes, en Adictos A La Escritura, realizamos un proyecto inspirado en la temática romántico/erótica. Creo que en mi intento de participar en el ejercicio me desvié un poco del tema, pero estoy contenta con el resultado que he obtenido, ya que desde mi retorcido punto vista, es también una historia de amor. Aquí mi relato.
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Te Amaré Hasta Que Me Muera


De pie en el umbral de la sala la miró. La miró y supo que era perfecta. Había tenido muchas mujeres durante su larga trayectoria, pero ninguna como ella.La había seguido durante semanas, mejor dicho durante meses, y cada vez que la miraba se convencía más de ello. Debía tenerla. Una mujer como ella debía ser suya.
Ignorante de los ojos grises que la examinaban, la mujer caminaba canturreando por la penumbra que llenaba la habitación sin encontrar motivos para encender la luz, mejor hubiera sido haberlo hecho. Llevaba puesto un vestido plateado que dejaba las pantorrillas descubiertas, se acercó al sofá susurrando una melodía al tiempo que alcanzaba su chal, cuando al dar media vuelta se topó con una silueta fija en la oscuridad. Se alarmó. Sus ojos se abrieron tanto por la impresión que él creyó poder desmenusar su alma desde su lugar. Quiso gritar pero ningún sonido salió de sus labios entreabiertos.
Era perfecta. Oh si que lo era, «Exquisita» pensó el hombre. Y sin más preámbulos, la tomó. Era una mujer hermosa. Y no se equivocó, le regaló la muerte más perfecta de todas, como no volvería a tener jamás.
La tomó firme por el cuello y tensó los músculos de las manos, esas manos adiestradas, acostumbradas al forcejeo, pero no hubo necesidad de usar más fuerza. Ella lo miró con los ojos llenos de confusión pero sin llanto. Sus pequeñas manos cálidas sobre las manos rudas del hombre no intentaron detenerlo. Sus ojos verdes se fijaron en él concientes de su fin y entonces se entregó a él, se entregó a su muerte permitiendo que todos los secretos de su ser viajaran desde su centro y fluyeran hacía su verdugo.
Lentamente cerró los ojos mientras la vida se le iba, él no dejó de mirarla como ella no dejó de mirarlo a él, casi pudo sentir el momento en que su corazon perdió la fuerza.
Oh, cuan perfecto había sido. Aunque corto, el momento lo había llenado. Cuando todo hubo terminado y el último suspiro de vida abandonó el cuerpo de la chica, la dejó caer suavemente sobre el piso de madera. De no ser por las marcas en su cuello, cualquiera pensaría que yacía dormida sobre el suelo, su expresión pacífica lo había colmado. Por años buscó entre sus víctimas este sentimiento. Por poco creyó que jamaś lo encontraría hasta que la vio. Ella salía de un comercio cualquiera, tal vez sosteniendo algo entre las manos. Lo supo desde ése momento, era perfecta y no lo había decepcionado. Se había enamorado de su vitalidad y ella libremente se la había entregado.
Salió de la casa cerrando la puerta detrás suyo como si nunca hubiese estado allí, cerró los ojos aún saboreando el momento. Nada importaba ya, al fin lo había conseguido, comprendió entonces que estaba satisfecho. Supo en cuanto la encontró, que su búsqueda había teminado.

* * * * *
Gracias por pasarte a leer. Hasta la próxima.
Un beso.


1 comentario:

Laura S.B. dijo...

Hola, Nemi.
Aunque no presentaras tu enlace el día de publicación, al estar publicado el relato dentro de plazo sí que puedes entrar en la lista de participantes. Te añado, que además este ejercicio seguramente lo recopilaremos más adelante ;)